|
Se
denomina Empresa de Trabajo Temporal (ETT) a aquella
cuya actividad consiste en poner a disposición
de otra empresa (la Empresa Usuaria), con carácter
temporal, trabajadores por ella contratados.
En
el trabajo temporal se produce siempre una triple relación.
Aquella que se produce entre la ETT y el trabajador
(relación laboral); la que se establece entre
la ETT y la Empresa Usuaria (relación mercantil)
y la existente entre la Empresa Usuaria y el propio
trabajador, que es una relación funcional o de
funcionamiento.
Cuando
una Empresa necesita cubrir temporalmente un puesto
de trabajo y recurre a una ETT, establecen, mediante
contrato, una relación mercantil. Después,
la ETT realiza un proceso de búsqueda y selección
para encontrar al trabajador adecuado a las necesidades
de la Empresa Usuaria, procediendo a su contratación
y estableciendo con el mismo una relación laboral.
Por último, el trabajador que ha sido contratado
por la ETT prestará sus servicios en la Empresa
Usuaria, que es la que genera el trabajo temporal, bajo
cuya dirección y autoridad, el trabajador desempeñará
sus funciones.
El
amplio conocimiento que una ETT tiene del mercado, le
permite encontrar fácilmente un trabajo adecuado
a cada candidato, poniendo a disposición de la
Empresa Usuaria al trabajador cuyo perfil se corresponda
con las necesidades de la misma.
Contrariamente
a lo que se piensa, las Empresas de Trabajo Temporal
tienen una larga trayectoria de servicio a las empresas
y ya en el siglo pasado existían, aunque fue
en la década de los 50 y 60 cuando las Empresas
comenzaron a hacer un uso frecuente de las ETT.
Las
Empresas de Trabajo Temporal a diferencia de otras modalidades
de empresas de contratación, contratan directamente
a los trabajadores y posteriormente los ceden a la Empresa
Usuaria delegando en ellas la dirección y control
del trabajo a desarrollar.
Una
vez que una ETT conoce las necesidades que tiene una
Empresa Usuaria de cubrir temporalmente un puesto de
trabajo, inicia un proceso selectivo y especializado
hasta conseguir, entre los candidatos a ocupar ese puesto,
al trabajador más idóneo para cubrir esa
necesidad, atendiendo a las especificidades demandadas
por la Empresa Usuaria.
A
partir de ese momento, el trabajador puede tener la
seguridad de que el puesto de trabajo que se ha de cubrir
se ajusta a sus preferencias, formación y otras
circunstancias, en orden a conseguir la perfecta integración
del trabajador en la Empresa Usuaria y la plena satisfacción
de ésta durante el tiempo que dure la prestación
de sus servicios.
Una
vez seleccionado el candidato y dado de alta en la Seguridad
Social a cargo de la ETT, el trabajador pasará
a desempeñar sus funciones dentro de la Empresa
Usuaria quien a su vez se responsabiliza de la integración
del trabajador en su organización y de evaluar
su desempeño o funciones dentro de la misma.
De
este modo, el trabajador adquiere la experiencia laboral
que necesita en el proceso de integración en
el mercado, a la vez que tiene la posibilidad de conocer
empresas de diferentes sectores. Todo ello se traduce
en una vía adecuada para conseguir un empleo
fijo si es eso lo que el trabajador pretende.
La
formación de los trabajadores de las ETT en aquellas
áreas en las que pueda necesitar una mayor cualificación,
es también otro de los servicios que presta una
ETT. El Plan de Formación varía cada año
en función de las demandas de las Empresas Usuarias,
que se aseguran así poder contar, temporal o
indefinidamente si así lo estiman oportuno, con
el trabajador más cualificado para el desempeño
de sus funciones.
|